miércoles, 9 de septiembre de 2009

Ser becario es ser cantera

Estoy en mi último mes de mi beca en Público, una más que engrosa mi listado de medios en los que he estado en esta posición. Me gustaría hacer balance ahora que, en la teoría, veo el final de este cargo en mi carrera profesional. A un lado, están las ventajas. Como digo, Público es un medio más que añadir a mi currículum profesional, donde como en todos los anteriores he aprendido cosas y he añadido experiencias. Aprovecho mi especialidad para hacer un sencillo símil. Ser becario es formar parte de la cantera. En esta profesión en la que cada sillón de cada redacción está tan cotizado, bien es sabido que lo mejor que te puedes llevar de cada lugar son los contactos.

No es fácil acceder a la plantilla de un medio de comunicación de buenas a primeras, como tampoco es sencillo acceder al primer equipo en un equipo de fútbol. Las oportunidades están para aprovecharlas, y creo que siempre lo he hecho. Al menos, lo he intentado. Siempre tengo la esperanza de que, en aquellos sitios donde he estado, haya un día que puedan echar mano de la agenda y encontrar mi nombre con una buena referencia al lado. Del mismo modo que en muchas ocasiones el canterano o becario acaba explotando en otro equipo o medio de comunicación. Gracias a los contactos, a intentar darte a conocer.

No es fácil, pero las becas te abren estas puertas. En solitario es mucho más complicado acceder a según qué lugares, aquellos en los que está la noticia y donde está el contacto. Y no sólo el redactor jefe o el director deportivo de turno, sino que también es importante establecer vínculos con los becarios de otros medios como con los canteranos de otros equipos. Contactos y referencias forman parte de la base que te ayudan a destacar más en tu trabajo. Porque preparados salimos todos por igual de la facultad. Y los que de verdad nos queremos dedicar a esto, también salimos con el mismo interés y con el mismo apetito de 'debutar' en nuestro particular terreno de juego.

A veces, todos los esfuerzos no son suficientes. Pero tampoco es motivo para colgar las botas. La ilusión y la vocación es lo que me anima a continuar entrenando, a pesar de que las cosas estén muy complicadas y no se vea luz al final del túnel. Respiro profundamente porque reconozco que soy muy joven y he hecho muchas cosas hasta el momento, de las que me siento muy orgulloso. Sé que he podido hacer más, pero no es momento de arrepentirse y sí de asumir errores y aprender. En el actual mercado periodístico igual no entraría ni en una operación de cesión, pero no me preocupa. Sé que estoy por el buen camino, y aunque cueste llegar alcanzaré la meta.

Desventajas de ser becario es que a veces te sientes como un cero a la izquierda. No eres todo lo útil que te gustaría ser, porque los 'onces' de cada redacción están muy confeccionados. No me gusta la palabra 'becario', porque he comprobado que no son pocos los que la utilizan en todo despectivo. A todos ellos les diría que echaran la vista atrás, porque seguro que también sufrieron en sus inicios. Aunque muchos parecen no acordarse. Los flashes de la buena vida y la comodidad del cómodo sillón corrompe, y a lo bueno bien es sabido que uno se acostumbra rápido. Sólo espero que nunca se me olviden estas palabras, de lo contrario habría perdido parte de mi identidad. Siempre he trabajado duro para estar donde estoy, para tener lo que tengo y para ser lo que soy, de eso estoy plenamente convencido. Y seguiré haciéndolo, por muchas adversidades que me encuentre en el camino.

A partir de octubre comienza la que creo que será una nueva etapa en mi vida, mucho más difícil que todas las anteriores. Sigo con esa ilusión y esa fuerza del primer día, aquella primera vez que me vestí de corto y salté al césped. Trabajé duro entonces, y lo he hecho hasta ahora, cada vez con mayor intensidad. Y sé que puedo seguir haciéndolo, hasta que consiga mi propósito. Y una vez logrado, duplicaré mis esfuerzos.

3 lectores no se muerden la lengua:

lara dijo...

súbete las medias y ponte bien las espinilleras q esta vida q hemos elegido es muy difícil, pero te aseguro que tú vas a ser el pichichi y el balón de oro, te lo mereces.
Fmd: "la escario"

Sergi dijo...

Eres un campeón y un ejemplo a seguir! Te lo has currado SIEMPRE.

Raúl Morón Muñoz dijo...

Jajaja, eso intentaremos Escario!
Tú si que eres un campeón, Antonio!
¡Gracias!